REFLEXIONES

Nunca subestimes el poder de enamorar de una caja de cartón

360°

Hace dos años tomé la decisión de apartarme un tiempo de la formación internacional y buscar algo menos individual, una vida en “manada”, sentimiento de pertenencia le llaman.

Yo pensaba que sentir es fácil, recibir amor, relajarse, dejarse llevar.. Que es algo que sale solo y que todos vivimos por igual, pero no. Sentir de verdad cuesta, porque te hace vulnerable. Sentir que somos libres para saltar a un pantano un domingo cualquiera, que puedes cantar a grito pelado si te viene en gana, no sé, mola.

Ser un alma libre no te exime de tener ciertas necesidades emocionales, más aún cuando tu educación ha sido nula en este aspecto y durante toda tu vida te has cerrado totalmente a sentir… Así que este año ha sido de mucha mucha novedad, de compartir mi tiempo y mis experiencias con personas totalmente diferentes a mí y con unas vidas realmente maravillosas. Vida de pueblo, comunidad pequeña, con corazones puros, generosos, tranquilos, completos. Volver con el coche a casa y parar en mitad de la calle a hablar con Elsa, que te mire y realmente sientas que eres importante para ella, y que podríamos estar hablando largo y tendido, jope… qué maravilla.

Ayer me senté unas horas y me puse a pensar qué quería, pero qué quería ahora, sin automatizar las sensaciones que salen de dentro, fluyendo con cómo soy, y no con cómo era hace unos años. He sido alguien que de niña tuvo unas carencias emocionales brutales, vivi los malos tratos muy de cerca y de adolescente me pasó factura. Eso te hace valorar la vida de una forma diferente. Me he preocupado mucho más de convertirme en una súper profesional que en una súper persona, tolero fatal la frustración a nivel emocional, sentir que no gusto, que no encajo, y esto en el ámbito laboral nunca pasa. Eres bueno y la gente te paga por ello, muy exigente, y muy esclavo, pero emocionalmente fácil.

Por otro lado, encontrar a alguien con tu estilo vida, con un pasado en común y con el que puedas llegar a encajar, puede ser un arma de doble filo y algo egoísta incluso. Que una persona te toque el corazón independientemente de si es zapatero o ministro del interior, si fuma o si viste de “x” manera, que te lo de todo a cambio de nada, que lo único que le importe es tu presencia, tu esencia, tú. Cualquiera no te toca tan adentro. Mirar a alguien a los ojos y saber que de verdad eso es lo que estabas buscando, que eso es lo que hace que todo parezca más bonito, más fácil y más completo.. os ha pasado alguna vez? Eso te hace ignorar a qué se dedica esa persona, cómo viste, de dónde viene y mil cosas más… Y no solo a nivel pareja, si no a nivel amistad por ejemplo, mirar a alguien y saber que no podrías estar compartiendo esa cerveza con nadie mejor, miradas complices, carcajadas sin fin, caricias que recargan, que bajan pulsaciones, que reconfortan.. Entrar a un sitio y que sepan tu nombre. Que tu vecina de tres años te envíe un audio y te diga que te quiere. Que conozcas a alguien y se quiera ir al fin del mundo contigo porque sí.

Sí, soy una tía con suerte, satisfecha con su vida, con sus logros, con la gente que me rodea, pero una vez más me surgen dudas. Sé querer? Lo he sabido alguna vez? Lo conseguiré algún día? Y si no sé dar amor, podré entonces recibirlo algún día? Y será real?

Gracias Iago, las estrías en el corazón también son maravillosas.

Reflexiones..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s