La vida hecha ensaladilla

No puedes gustarle a todo el mundo, no eres una croqueta (y ni aún así)

Dicho popular

Hace unas semanas mi paciente Paquita llegó hiperestresada a la consulta porque venía de preparar ensaladilla en su casa y había preparado cinco tipos diferentes: Sin olivas para su yerno, sin atún para sus nietas, sin mayonesa para su hija, sin sal para ella… Menudo agobio llevaba la pobre, quería que todo el mundo comiera a gusto y le generaba una presión horrorosa.

El caso de Paquita es un caso difícil, hace dos años su marido murió de un infarto llevando a sus nietas al colegio, su hija le ofreció vivir con ella, su marido y sus hijas en casa y ahora ella vive con la presión de tener que demostrar constantemente que se “merece” vivir allí. Yo conozco personalmente a su hija. Es una persona maravillosa!! Y desde su punto de vista le agobia muchísimo que su madre tenga siempre este sentimiento de tener que controlar todo y hacer bien todo porque ella lo que quiere, lo único que busca y por lo único que le abrió las puertas de su casa es para que estuviera acompañada y fuera feliz rodeada del amor de los suyos. Pero Paquita ha vivido un hecho traumático en su vida y es incapaz de salir de ese bucle.

Es la culpa de Paquita? De su hija? De la ensaladilla? Pues la realidad más real es que la culpa no es de nadie y que puntos de vista y maneras de sentir las cosas hay mil, casi tantas como variantes de ensaladilla rusa.

Ahora vamos a extrapolar esto a las personas.

* Exacto, sí. Es mi blog y si me apetece comparar personas con ensaladillas lo hago y punto pelota.

Imaginad una niña que desde pequeña ha vivido los malos tratos en casa. Crece, se transforma y conoce un hombre que la acepta tal cual, y que lo que más desea en este planeta es verla feliz y ser felices juntos. Pero en el inconsciente de esa niña está grabado que ser ella no mola así que su querido inconsciente se las ingeniará para que sea súper infeliz si no consigue mediante un trabajo muy personal entender que ella no es cómo la trataron, y que merece ser y que le hagan súper feliz.

Imaginad una niña que desde pequeña ha recibido el mensaje en casa de “otra vez estas comiendo?” Porque le encanta zampar sandwich de nutella para merendar. Esa niña cuando se hace mayor adopta un papel de miedo//rechazo total por la comida y desarrolla un trastorno de la conducta alimentaria.

Imaginad una niña que sueña con ser futbolista pero que sus padres le dicen que eso es de chicazo y que se vaya a jugar con sus primas a las barbies. Esa niña desarrollará una compleja relación con su sexualidad y sus gustos personales intentando agradar antes al otro que a ella misma.

Imaginad..

Ensaladillas señores. Somos ensaladillas. Con olivas, pepinillos, atún, con mayonesa, veganas o como nos de la gana (y rima y todo). Acepta tu versión!!

Si Paquita deja de hacer ensaladillas para todos y hace una sola pero con muchísimo amor seguro que en su familia se lo van a agradecer igual o más que si hace cinco pero las sirve estresada y quejándose. Paquita por dios!! Siéntete orgullosa de tu receta original y confía en que va a gustar. Y si a alguien no le gusta, que se haga un huevo frito, y que se lo coma a tu lado y tan ricamente. Que lo importante son los sentimientos, la compañía y el amor incondicional, amor a Paquita, a la ensaladilla o a lo que se tercie.

A mi me gusta la ensaladilla con bien de vinagrillos y sin mayonesa, y para acompañar? Pues unos palitos de pan, una cervecita y si es en buena compañía y con sonrisa mejor que mejor.

Se tu mejor versión de ensaladilla, al final es el único tupper que vas a tener siempre en la nevera.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s